La herencia de Fernando Fernández-Tapias un caso complejo de sucesión familiar

La herencia del empresario español Fernando Fernández-Tapias, fallecido el 25 de octubre de 2023, ha desatado una intensa batalla legal que refleja la dificultad de gestionar la sucesión en patrimonios empresariales de gran magnitud. El caso no solo ha generado un enorme interés mediático, sino que también constituye un ejemplo ilustrativo de la importancia de la planificación hereditaria en las empresas familiares.

Un patrimonio millonario en disputa

Con un legado valorado en unos 3.000 millones de euros, Fernández-Tapias dejó tras de sí una compleja estructura patrimonial compuesta por bienes inmuebles de gran valor, colecciones de arte y participaciones empresariales. Entre sus posesiones más destacadas se encuentra la mansión de Puerta de Hierro, en Madrid, que alberga obras de artistas de la talla de Picasso y Tiziano.

Sin embargo, el reparto de este patrimonio no ha sido pacífico. Desde el primer momento se configuraron dos bandos claramente diferenciados: por un lado, su viuda Nuria González y sus dos hijos menores, Iván y Alma; y por otro, los cinco hijos mayores fruto de sus dos matrimonios anteriores.

Conflictos previos a la herencia

La disputa actual tiene su origen en tensiones familiares arrastradas desde años atrás. En 2019, Fernández-Tapias decidió apartar a sus hijos mayores de la gestión de sus principales sociedades, una decisión que provocó un intento por parte de estos de inhabilitarlo judicialmente. Aquella fractura se trasladó ahora al ámbito sucesorio, evidenciando cómo la falta de un protocolo familiar sólido puede desembocar en disputas prolongadas y costosas.

En este contexto, el testamento notarial se convierte en una herramienta esencial para dar claridad y seguridad al reparto. No obstante, incluso con un testamento, las decisiones del causante pueden ser impugnadas cuando se considera que vulneran derechos irrenunciables como la legítima.

La revelación del testamento: desheredación de los hijos mayores

La apertura del testamento confirmó una decisión que no dejó indiferente a nadie: desheredar a sus cinco hijos mayores, alegando “maltrato psicológico”. Esta medida, aunque amparada en la libertad de testar, ha sido recibida con fuerte rechazo por los descendientes afectados, que ya estudian acciones legales para reclamar lo que les corresponde.

De acuerdo con la legislación española, los hijos tienen derecho a recibir, como mínimo, la legítima estricta, equivalente a un tercio de la herencia. Esto implica que la voluntad del empresario, aunque clara en cuanto a la desheredación, no puede anular por completo los derechos sucesorios de sus descendientes.

Trayectoria de un empresario influyente

Más allá del conflicto familiar, resulta imposible entender la magnitud de esta herencia sin repasar la vida del propio Fernández-Tapias. Nacido en Vigo en 1938, inició su carrera en el sector conservero junto a su padre, hasta que en 1976 fundó Interroll, origen de la futura Naviera F. Tapias, la mayor naviera española de transporte de productos petrolíferos.

En 2004 culminó su trayectoria empresarial con la venta de su flota a una multinacional extranjera, en una operación multimillonaria. Paralelamente, diversificó su actividad hacia sectores como el turismo, la construcción y la alimentación, consolidando una posición de referencia en el tejido económico español.

Su faceta institucional también fue destacada: presidió la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) entre 1985 y 2002, ocupó la vicepresidencia de la CEOE y fue consejero en empresas del Ibex 35. En el ámbito deportivo, su figura estuvo estrechamente vinculada al Real Madrid, donde ejerció como vicepresidente primero bajo la presidencia de Florentino Pérez.

Empresas familiares y planificación sucesoria

El caso Fernández-Tapias pone de relieve cómo los patrimonios empresariales requieren una planificación sucesoria rigurosa. La ausencia de un protocolo familiar claro, unido a tensiones previas, puede derivar en conflictos que afectan no solo a los herederos, sino también a la estabilidad de las sociedades vinculadas al causante.

Instrumentos como el protocolo familiar, los pactos sucesorios y los testamentos bien estructurados son herramientas que ayudan a prevenir enfrentamientos y aseguran la continuidad del proyecto empresarial. Además, contar con el asesoramiento de especialistas en derecho de sucesiones y en gestión de empresas familiares resulta clave para garantizar la seguridad jurídica.

Reflexión final

La herencia de Fernando Fernández-Tapias es un ejemplo paradigmático de los retos que enfrentan las grandes fortunas familiares. Su caso demuestra la trascendencia de ordenar el patrimonio con antelación y de forma transparente, no solo para proteger los intereses de los herederos, sino también para asegurar la continuidad del legado empresarial.

La resolución definitiva de este proceso sucesorio marcará un precedente y servirá de lección sobre la importancia de anticiparse a los conflictos mediante una adecuada estrategia legal y patrimonial.