Cuando una persona fallece sin haber otorgado testamento, puede ser necesario realizar una declaración de herederos ab intestato para determinar quién tiene legalmente derecho a sucederla. La ausencia de testamento no impide tramitar la herencia, pero obliga a acreditar quiénes son los sucesores conforme al orden establecido por la legislación aplicable.

La declaración de herederos es, por tanto, una pieza esencial de la sucesión intestada. Su finalidad es identificar oficialmente a las personas que tienen derecho a heredar cuando el fallecido no expresó válidamente su voluntad sucesoria o cuando resulta necesario acudir a las reglas legales de sucesión. Una correcta tramitación permite preparar posteriormente la aceptación, adjudicación y reparto de la herencia con mayor seguridad jurídica.

Qué significa ab intestato y qué función cumple la declaración de herederos

El término ab intestato hace referencia a la sucesión que se abre cuando una persona fallece sin testamento válido que permita determinar completamente quién debe sucederla. En estos casos, es la ley la que establece qué personas tienen derecho a heredar y en qué orden.

La declaración de herederos ab intestato es el procedimiento mediante el cual se acredita formalmente quiénes son esas personas. El acta notarial no reparte todavía los bienes de la herencia ni supone, por sí sola, la aceptación de la condición de heredero. Su función principal es determinar quiénes son los llamados legalmente a suceder al fallecido.

Una vez finalizado el expediente, los herederos podrán abordar otros trámites sucesorios, como la elaboración del inventario, la valoración de bienes y deudas, la aceptación de la herencia y la posterior adjudicación del patrimonio.

La declaración de herederos debe distinguirse, por tanto, de la aceptación de herencia. La primera identifica a los sucesores legales; la segunda implica que esas personas aceptan la posición jurídica que les corresponde como herederos.

Quién tiene derecho a heredar cuando no existe testamento

El orden de sucesión intestada depende de la legislación aplicable a cada herencia. En Cataluña, cuando la sucesión está sujeta al Derecho civil catalán, debe aplicarse el orden previsto en el Código civil de Cataluña. Con carácter general, los descendientes ocupan una posición preferente. Cuando existen hijos, son ellos quienes son llamados en primer lugar a la sucesión, sin perjuicio de los derechos que puedan corresponder al cónyuge o pareja estable superviviente conforme a la normativa catalana.

Si alguno de los hijos ha fallecido antes que el causante, sus descendientes pueden ocupar su posición cuando concurran los requisitos legales correspondientes. Este mecanismo permite que determinados derechos sucesorios se mantengan dentro de la línea descendente. Cuando no existen descendientes, la sucesión puede corresponder a otras personas según el orden establecido legalmente. Deben analizarse la posición del cónyuge o pareja estable, los progenitores y demás familiares con posibles derechos sucesorios.

En ausencia de determinados familiares próximos, pueden entrar en juego hermanos, sobrinos y otros parientes colaterales dentro de los límites establecidos por la legislación aplicable. Si finalmente no existe ninguna persona con derecho a suceder, la herencia se defiere a la Administración que corresponda conforme al ordenamiento jurídico aplicable. En Cataluña, este aspecto debe examinarse conforme a las reglas específicas de la sucesión intestada catalana.

Por este motivo, no es suficiente aplicar de manera automática un orden genérico de parentesco. Antes de iniciar el expediente debe determinarse qué legislación rige la sucesión y estudiar la situación familiar concreta del fallecido.

Quién puede solicitar la declaración de herederos

La declaración de herederos puede ser promovida por cualquier persona que considere tener un interés legítimo en la sucesión. Normalmente, el expediente será iniciado por una persona que entiende que tiene derecho a heredar por razón de parentesco o por su relación con el fallecido. No obstante, la finalidad del acta no consiste en confirmar únicamente la pretensión del solicitante, sino en determinar correctamente quiénes son todos los herederos legales.

Por este motivo, el notario debe comprobar la situación familiar del causante y valorar la documentación aportada, así como cualquier otro elemento necesario para acreditar los hechos relevantes. En la práctica, pueden intervenir descendientes, ascendientes, cónyuge o pareja estable, hermanos, sobrinos u otros familiares, dependiendo de cuál sea el orden sucesorio aplicable al caso.

Documentación necesaria para tramitar la declaración de herederos

Para iniciar el procedimiento es necesario aportar documentación que permita acreditar tanto el fallecimiento como la inexistencia de testamento y la relación familiar de las personas que pueden tener derechos sucesorios.

Entre los documentos que habitualmente deben aportarse se encuentra el certificado de defunción, expedido por el Registro Civil, que acredita oficialmente el fallecimiento.

También es necesario obtener el certificado de actos de última voluntad, que permite comprobar si el fallecido otorgó o no testamento. Si existe testamento, deberá analizarse su contenido antes de determinar si procede o no una declaración de herederos.

Para acreditar el parentesco pueden ser necesarios certificados de nacimiento, matrimonio, defunción de determinados familiares, libro de familia u otros documentos expedidos por el Registro Civil. Asimismo, deben aportarse los documentos de identidad de las personas interesadas en el expediente.

En sucesiones con circunstancias familiares más complejas pueden ser necesarios documentos adicionales. Por ejemplo, cuando existen hijos de distintas relaciones, matrimonios anteriores, familiares fallecidos previamente o documentación expedida en otros países. La documentación concreta depende, por tanto, de cada situación familiar y sucesoria.

Cómo se tramita la declaración de herederos ante notario

El procedimiento se inicia mediante un acta notarial en la que la persona interesada solicita que se determine quiénes son los herederos legales del fallecido. La competencia notarial se determina conforme a los criterios establecidos legalmente, entre los que pueden tenerse en cuenta circunstancias como el último domicilio o residencia habitual del fallecido, el lugar del fallecimiento o la localización de una parte relevante de su patrimonio, según corresponda.

El solicitante debe aportar la documentación necesaria para acreditar el fallecimiento, la inexistencia de testamento y la situación familiar. Durante la tramitación, el notario analiza los documentos y practica las actuaciones necesarias para comprobar los hechos sobre los que deberá fundamentarse la declaración.

Una vez completado el expediente y transcurridos los plazos legalmente establecidos, el notario puede declarar quiénes son los herederos ab intestato cuando considere suficientemente acreditados los presupuestos de la sucesión. El acta determinará las personas llamadas a la herencia conforme a la legislación aplicable, pero no realizará todavía la distribución material de los bienes.

La intervención de testigos en el expediente

En determinados expedientes puede resultar necesario aportar testigos que tengan conocimiento de la situación personal y familiar del fallecido. Su función consiste en confirmar hechos relevantes para la declaración, como la identidad del causante, determinadas relaciones familiares o la inexistencia conocida de otras personas con mejor derecho a suceder.

Los testigos deben poder declarar con conocimiento suficiente de los hechos y cumplir los requisitos legales correspondientes. Su intervención no sustituye a la documentación oficial disponible, sino que complementa la prueba cuando resulta necesario acreditar determinadas circunstancias del entorno familiar del fallecido.

Qué ocurre después de obtener la declaración de herederos

La declaración de herederos no adjudica automáticamente los bienes. Una vez identificados los sucesores, será necesario determinar qué activos y pasivos forman parte de la herencia. El inventario puede incluir inmuebles, cuentas bancarias, inversiones, participaciones societarias, vehículos, derechos de crédito y otros bienes, así como las deudas pendientes del fallecido.

Los herederos deberán decidir posteriormente si aceptan o renuncian a la herencia y, en caso de aceptación, cómo se distribuye el patrimonio. Cuando existen varios herederos, la adjudicación puede realizarse de común acuerdo, respetando las cuotas y derechos que correspondan a cada uno. Si surgen discrepancias, deberá estudiarse cómo resolver la partición.

La existencia del acta de declaración de herederos constituye, por tanto, un paso previo dentro de un proceso sucesorio que normalmente continúa con la aceptación y adjudicación de la herencia.

Bienes inmuebles, cuentas bancarias y otros activos

Cuando la herencia incluye bienes inmuebles, después de la aceptación y adjudicación será necesario realizar los trámites correspondientes para reflejar el cambio de titularidad en el Registro de la Propiedad. La declaración de herederos por sí sola no equivale a la inscripción de los inmuebles a nombre de los sucesores. Para ello será necesario formalizar la operación sucesoria que corresponda y cumplir las obligaciones fiscales y registrales aplicables.

Si existen cuentas bancarias, depósitos, inversiones, vehículos u otros activos, las entidades correspondientes exigirán la documentación sucesoria necesaria antes de permitir el cambio de titularidad o disposición de los bienes.

El acta de declaración de herederos forma parte de esa documentación cuando la sucesión se produce sin testamento, pero deberá acompañarse de los demás documentos exigibles en cada caso.

Plazos y duración del procedimiento

La duración de una declaración de herederos depende de las circunstancias de cada expediente. La rapidez con la que se obtenga la documentación, la complejidad de la estructura familiar, la necesidad de localizar determinados certificados o la existencia de documentación extranjera pueden influir en el tiempo total de tramitación.

El procedimiento notarial está sujeto, además, a los plazos previstos legalmente antes de que pueda concluirse el acta. Por ello, no resulta adecuado establecer un plazo idéntico para todas las declaraciones de herederos. Una sucesión familiar sencilla y correctamente documentada puede tramitarse con mayor facilidad que otra en la que sea necesario reconstruir relaciones familiares, localizar documentos o analizar elementos internacionales.

Coste de la declaración de herederos y fiscalidad posterior

El coste notarial de una declaración de herederos depende de las características concretas del expediente y de los aranceles notariales legalmente establecidos. Conviene diferenciar este coste de los gastos e impuestos derivados posteriormente de la propia herencia. La declaración de herederos determina quién tiene derecho a suceder, mientras que la aceptación y adjudicación de los bienes constituye una operación posterior que puede generar obligaciones tributarias.

Entre ellas se encuentra el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y, cuando existen determinados inmuebles, pueden surgir otras obligaciones fiscales que deberán analizarse conforme a la situación concreta. Por ello, la planificación del expediente sucesorio no debería limitarse únicamente a obtener la declaración de herederos, sino que debe tener en cuenta los pasos que deberán realizarse posteriormente.

Diferencias entre sucesión testada y sucesión intestada

La diferencia fundamental entre ambas situaciones es la existencia o inexistencia de una ordenación testamentaria eficaz. En la sucesión testada, el testamento permite conocer la voluntad del fallecido y las personas a quienes ha atribuido derechos sucesorios, siempre dentro de los límites establecidos por la legislación aplicable.

En la sucesión intestada, en cambio, es la ley la que determina quiénes son los herederos. Esto no significa necesariamente que una sucesión con testamento sea siempre sencilla ni que una sucesión intestada tenga que resultar especialmente conflictiva. La complejidad depende de la composición del patrimonio, la situación familiar, el número de interesados y el grado de acuerdo existente entre ellos.

La declaración de herederos es precisamente el instrumento que permite establecer de forma oficial quién sucede al fallecido cuando resulta necesario aplicar las reglas de sucesión intestada.

Declaración de herederos con varios herederos

Cuando el acta determina que existen varios herederos, estos pasan a participar en la herencia conforme a las cuotas que legalmente les correspondan. La declaración no asigna directamente una vivienda a uno de ellos, una cuenta bancaria a otro o determinadas inversiones a un tercero.

La distribución concreta se realiza posteriormente mediante las operaciones de partición y adjudicación. Cuando existe acuerdo, los herederos pueden organizar la distribución atendiendo al valor y naturaleza de los bienes. Cuando surgen discrepancias sobre valoraciones, inmuebles, compensaciones económicas o utilización del patrimonio, puede ser necesario estudiar otras soluciones.

Por tanto, la declaración de herederos resuelve la cuestión de quién hereda, pero no necesariamente la de cómo se reparte la herencia.

Declaración de herederos en sucesiones internacionales

La existencia de elementos internacionales puede modificar sustancialmente la tramitación. Puede ocurrir que el fallecido tuviera nacionalidad extranjera, residiera fuera de España, tuviera familiares en distintos países o fuese propietario de bienes situados en varias jurisdicciones.

En estos casos, antes de iniciar una declaración de herederos debe determinarse qué legislación resulta aplicable a la sucesión. También puede ser necesario aportar certificados y documentos extranjeros, legalizados o apostillados cuando corresponda, además de sus traducciones cuando sean necesarias.

En determinados supuestos dentro de la Unión Europea pueden utilizarse instrumentos específicos para acreditar los derechos sucesorios, como el Certificado Sucesorio Europeo. La dimensión internacional aconseja revisar previamente qué instrumento notarial o sucesorio es realmente necesario para evitar actuaciones que después no produzcan los efectos esperados en otros países.

Declaración de herederos ante notario en Barcelona

Cuando una persona fallece sin testamento, resulta conveniente analizar la sucesión antes de realizar actos sobre los bienes hereditarios. La Notaría Bosch en Barcelona puede intervenir en la preparación de la declaración de herederos cuando resulte competente y asesorar posteriormente sobre la aceptación, adjudicación y reparto de la herencia.

Antonio Bosch Carrera desarrolla una amplia actividad profesional y académica en Derecho sucesorio, ámbito en el que también ha participado en la elaboración y coordinación de obras especializadas. Esta experiencia permite abordar tanto declaraciones de herederos sencillas como sucesiones que presentan una estructura familiar, patrimonial o internacional más compleja.

El objetivo es que los interesados conozcan desde el principio quién puede tener derechos sucesorios, qué documentación necesitan, qué efectos produce la declaración y qué actuaciones deberán realizar después para completar correctamente la herencia.

Preguntas frecuentes de abintestato


¿Cuánto tarda una declaración de herederos abintestato?:
El proceso notarial de declaración de herederos abintestato suele tardar entre 15 y 30 días. El plazo puede variar según la disponibilidad de la documentación necesaria y la complejidad del caso (por ejemplo, si hay muchos herederos o dudas sobre el parentesco).

¿Es obligatoria la intervención de un notario?:
Sí, cuando los herederos son descendientes, ascendientes o el cónyuge, la declaración debe realizarse ante notario mediante acta de notoriedad. Si los herederos son colaterales (hermanos, sobrinos), el trámite debe realizarse por vía judicial.

¿Qué diferencia hay entre testamento y abintestato?:
El testamento permite al fallecido decidir libremente cómo repartir sus bienes. En el caso de fallecimiento abintestato, se aplica la sucesión legal: la ley establece qué familiares heredan y en qué proporciones, sin intervención de la voluntad del causante.

¿Qué documentación se necesita para la declaración abintestato?:
Se debe presentar el certificado de defunción, el certificado de últimas voluntades, el DNI del fallecido, el libro de familia y documentos que acrediten el parentesco. En ocasiones, también se necesitan testigos que confirmen la relación con el fallecido.

¿Qué significa abintestato?:
Abintestato significa que una persona ha fallecido sin haber otorgado testamento. En estos casos, la herencia se reparte conforme a lo establecido en el Código Civil, siguiendo un orden legal de parentesco entre los posibles herederos.


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