
A medida que nuestros padres y familiares envejecen, es común que empiecen a necesitar ayuda para tomar decisiones importantes. Algunas veces, esa ayuda no se traduce en una pérdida completa de capacidad, pero sí en la necesidad de contar con alguien de confianza que les acompañe y les apoye. En este contexto, existe una herramienta legal poco conocida pero muy útil: la designación de asistencia ante notario. Esta figura permite a las personas con discapacidad —incluyendo a muchos mayores— contar voluntariamente con un apoyo legal que les ayude a ejercer sus derechos sin renunciar a su autonomía.
Índice de contenidos
- 1 ¿Qué es la designación de asistencia y a quién va dirigida?
- 2 ¿Por qué es importante para los familiares?
- 3 ¿Cómo se realiza este trámite?
- 4 ¿Qué requisitos hay que cumplir?
- 5 ¿Qué cambia con la nueva legislación?
- 6 ¿Qué ventajas ofrece esta figura frente a otras soluciones legales?
- 7 ¿Qué debemos tener en cuenta como hijos o familiares?
¿Qué es la designación de asistencia y a quién va dirigida?
La designación de asistencia es un acto voluntario que puede realizar cualquier persona con discapacidad que quiera contar con la ayuda de un familiar o persona de confianza para tomar decisiones relacionadas con aspectos concretos de su vida: trámites legales, gestiones bancarias, decisiones médicas o patrimoniales, entre otros.
No implica una incapacitación ni una pérdida de derechos. Muy al contrario, es una forma de reforzar la autonomía personal. A través de este proceso, la persona interesada acude al notario para expresar su deseo de contar con un asistente que le brinde apoyo en determinadas áreas, sin ceder por completo su capacidad de decidir.
Este mecanismo resulta especialmente útil para personas mayores con deterioro cognitivo leve o enfermedades neurodegenerativas incipientes, que desean anticiparse y dejar organizados sus apoyos jurídicos sin necesidad de recurrir a tutelas o procedimientos judiciales más complejos.
¿Por qué es importante para los familiares?
Para los hijos y familiares cercanos, esta figura ofrece tranquilidad y claridad legal. Permite actuar con legitimidad ante bancos, instituciones o centros médicos, evitando situaciones incómodas donde no se sabe si se puede intervenir o no en nombre del familiar.
Además, al tratarse de una designación voluntaria y formalizada ante notario, evita conflictos entre hermanos u otros parientes. La persona mayor elige libremente a quién desea como asistente y en qué circunstancias. El notario garantiza que esta decisión se toma con conocimiento y sin presiones, protegiendo siempre la voluntad de quien la realiza.
¿Cómo se realiza este trámite?
El procedimiento es sencillo:
- Solicitud de cita con el notario. Es necesario acudir con cita previa y explicar que se desea hacer una designación de asistencia.
- Identificación del asistente o asistentes. Pueden ser uno o varios, normalmente familiares o personas de especial confianza.
- Determinación de las áreas de apoyo. La persona decide en qué ámbitos desea recibir asistencia (gestión económica, toma de decisiones médicas, actos jurídicos concretos, etc.).
- Redacción y firma de la escritura pública. El notario asesora, redacta el documento y formaliza el acto, dejándolo registrado y con plenos efectos legales.
Todo el proceso es respetuoso con la dignidad, voluntad y preferencias de la persona. En ningún caso sustituye su voz, sino que se convierte en una herramienta para que sea escuchada con más claridad.
¿Qué requisitos hay que cumplir?
La persona que realiza la designación debe:
- Tener capacidad suficiente en el momento de otorgar la escritura.
- Entender el alcance del documento.
- Manifestar su voluntad de manera libre y sin coacciones.
No se requiere ninguna declaración judicial de discapacidad ni certificados médicos específicos, aunque puede ser útil aportar documentación médica si la situación lo aconseja.
¿Qué cambia con la nueva legislación?
Con la entrada en vigor de la Ley 8/2021, se ha producido un cambio radical en la forma de entender la discapacidad en el ámbito legal. Esta ley elimina las figuras clásicas como la tutela o la incapacitación judicial, y las sustituye por sistemas de apoyo centrados en la persona.
La designación de asistencia ante notario es un ejemplo claro de este enfoque: se reconoce el derecho de las personas con discapacidad a participar activamente en todas las decisiones sobre su vida, simplemente contando con los apoyos necesarios.
Este cambio implica un gran avance para las familias, que ahora pueden actuar dentro de un marco legal más flexible, humano y respetuoso con la voluntad de sus mayores.
¿Qué ventajas ofrece esta figura frente a otras soluciones legales?
Comparada con otras herramientas como los poderes notariales o los procedimientos judiciales de modificación de la capacidad, la designación de asistencia presenta ventajas claras:
- Es rápida y sencilla. No requiere intervención de juez ni trámites largos.
- Respeta la voluntad del mayor. No se impone desde fuera, sino que parte de su decisión personal.
- Permite mayor adaptabilidad. Se puede modificar, ampliar o revocar según evolucione la situación.
- Aporta seguridad jurídica. Las entidades y profesionales aceptan la figura al estar respaldada por una escritura pública.
Además, es compatible con otras medidas. Por ejemplo, una persona puede tener un poder notarial para actos determinados y además haber designado un asistente para decisiones personales o médicas.
¿Qué debemos tener en cuenta como hijos o familiares?
Es fundamental entender que el rol del asistente no es mandar ni decidir por la persona con discapacidad, sino acompañar, apoyar y facilitar la toma de decisiones. Este acompañamiento puede ser técnico, emocional o logístico, según lo necesite la persona.
Para muchos hijos de personas mayores con discapacidad, este mecanismo representa una solución intermedia entre la autonomía total y la tutela legal. Permite ayudar sin sustituir, acompañar sin anular.
En la práctica, muchos notarios recomiendan esta figura como una forma de prepararse para el futuro, anticipando necesidades sin renunciar a la dignidad y libertad de nuestros mayores.
El envejecimiento y la aparición de limitaciones no deben suponer una pérdida de derechos. Como hijos o familiares, podemos ser parte activa del cuidado legal de nuestros mayores, ofreciéndoles un marco de apoyo respetuoso y seguro. La designación de asistencia ante notario es una vía para lograrlo, combinando cercanía emocional con respaldo jurídico.
En relación al tema del cuidado de personas mayores también te puede interesar este artículo de nuestra página web: Planificación sucesoria para la discapacidad en Cataluña.

Equipo de profesionales de la Notaría Bosch de Barcelona.

Deja tu comentario