Mediación notarial: la experiencia argentina ofrece nuevas ideas para la resolución de conflictos

La mediación se ha consolidado durante los últimos años como una herramienta eficaz para la resolución de conflictos en numerosos ámbitos de la vida jurídica y económica. Aunque tradicionalmente los ciudadanos han identificado la solución de controversias con los procedimientos judiciales, cada vez existe una mayor conciencia sobre las ventajas que ofrecen los sistemas alternativos de resolución de conflictos.

Precisamente este fue el tema central del sexagésimo quinto WebiNot organizado por Antonio Bosch Carrera, notario de Barcelona, que contó con la participación de Daniela Álvarez, notaria de Rosario, en la provincia argentina de Santa Fe. La sesión permitió conocer de primera mano la experiencia desarrollada por los colegios notariales argentinos en materia de mediación y analizar las posibilidades de impulsar este modelo en España.

El notariado argentino y sus similitudes con el sistema español

Antes de abordar la mediación, la conversación sirvió para conocer mejor el funcionamiento del notariado argentino. A pesar de las diferencias organizativas derivadas del carácter federal del país, existen importantes paralelismos con el sistema notarial español.

Argentina cuenta con veinticuatro colegios notariales, uno por cada provincia y otro correspondiente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El acceso a la función notarial se realiza mediante oposición y los notarios ejercen su actividad dentro de registros públicos asignados tras superar los correspondientes procesos selectivos.

Los notarios argentinos intervienen en compraventas, donaciones, constitución de hipotecas, derechos reales, contratos societarios y numerosos actos jurídicos relacionados con el patrimonio de las personas y las empresas. Además, conservan protocolos notariales y desarrollan funciones muy similares a las que desempeñan los notarios españoles.

Qué es la mediación y cuál es su finalidad

La mediación fue definida durante la sesión como un procedimiento voluntario, confidencial y no adversarial destinado a facilitar la comunicación entre personas que mantienen una situación de conflicto. Su objetivo principal no consiste únicamente en alcanzar un acuerdo. Lo más importante es generar un espacio adecuado para el diálogo, permitiendo que las partes puedan exponer sus intereses, comprender mejor las posiciones contrapuestas y explorar soluciones mutuamente satisfactorias.

A diferencia de los procedimientos judiciales tradicionales, donde un tercero impone una resolución, en la mediación son las propias partes quienes construyen y acuerdan la solución al conflicto. Esta característica convierte a la mediación en una herramienta especialmente valiosa en aquellos asuntos donde las relaciones personales, familiares, empresariales o profesionales tienen una especial relevancia.

La implantación de la mediación en Argentina

La mediación comenzó a desarrollarse en Argentina durante la década de los noventa, impulsada por profesionales que conocieron los modelos norteamericanos de resolución alternativa de conflictos.

A partir de esa experiencia se promovieron las primeras iniciativas legislativas y progresivamente cada provincia fue desarrollando su propia normativa, adaptada a las competencias que les corresponden en materia procesal.

Actualmente existen distintos sistemas de mediación en función de cada provincia, coexistiendo mecanismos vinculados a los tribunales con centros privados impulsados por colegios profesionales y otras instituciones.

En este contexto, los colegios notariales argentinos han desempeñado un papel especialmente activo en la promoción de la mediación como servicio complementario a la actividad notarial.

Los centros de mediación de los colegios notariales

Uno de los aspectos más interesantes abordados durante el WebiNot fue el funcionamiento de los centros de mediación creados por los colegios notariales argentinos.

En el caso de Santa Fe, el Colegio de Notarios dispone de un centro específico de mediación integrado dentro de la propia institución. Cualquier ciudadano puede presentar una solicitud para iniciar un procedimiento y los asuntos son asignados a notarios que han recibido formación especializada como mediadores.

Estos profesionales actúan desde una posición de neutralidad e imparcialidad, facilitando la comunicación entre las partes y ayudando a identificar los intereses subyacentes que se encuentran detrás del conflicto.

La experiencia acumulada demuestra que muchos desacuerdos que podrían acabar judicializándose encuentran una solución satisfactoria a través de la mediación en plazos muy reducidos.

La importancia de la formación de los mediadores

La mediación exige habilidades diferentes a las propias del asesoramiento jurídico tradicional. Por este motivo, los notarios que desean actuar como mediadores deben completar programas específicos de formación que incluyen conocimientos teóricos, entrenamiento práctico y actualización permanente.

Entre las competencias más relevantes destacan la escucha activa, la capacidad de formular preguntas adecuadas, el manejo de la comunicación interpersonal, la identificación de intereses comunes y la gestión de situaciones de tensión. El mediador no propone soluciones ni impone acuerdos. Su función consiste en crear las condiciones adecuadas para que sean las propias partes quienes encuentren el camino hacia una solución consensuada.

La cláusula de mediación como herramienta preventiva

Uno de los elementos más destacados de la experiencia argentina es la incorporación de cláusulas de mediación en numerosos contratos. Estas cláusulas permiten que las partes acuerden, desde el momento de la firma, que cualquier controversia futura relacionada con la interpretación, ejecución o cumplimiento del contrato sea sometida previamente a un procedimiento de mediación.

Se trata de una fórmula especialmente útil en contratos de compraventa, arrendamientos, préstamos de uso, sociedades mercantiles, hipotecas, derechos reales y otras relaciones jurídicas de larga duración. La inclusión de estas cláusulas facilita que, ante la aparición de un conflicto, las partes dispongan de una vía rápida y especializada para intentar resolver sus diferencias antes de acudir a los tribunales.

Mediación y arbitraje: mecanismos complementarios

La experiencia argentina también pone de relieve la utilidad de combinar la mediación con otros sistemas alternativos de resolución de conflictos. En algunos casos se utilizan cláusulas escalonadas que prevén una primera fase de mediación y, si esta no culmina con un acuerdo, la posibilidad de acudir posteriormente a un arbitraje o a la jurisdicción ordinaria.

Este modelo permite agotar primero las posibilidades de alcanzar una solución consensuada y reservar los procedimientos más formales para aquellos supuestos en los que el acuerdo resulta imposible.

Difundir la mediación para acercarla a los ciudadanos

Una de las conclusiones más relevantes extraídas durante el encuentro fue la necesidad de reforzar la difusión de la mediación.

La experiencia de los colegios notariales argentinos demuestra que muchos ciudadanos desconocen todavía las ventajas que ofrece este procedimiento. Del mismo modo, numerosos profesionales no son plenamente conscientes de las posibilidades que brinda la incorporación de cláusulas de mediación en los contratos que autorizan.

La divulgación, la formación continua y la promoción institucional aparecen así como elementos esenciales para consolidar una auténtica cultura del diálogo y la resolución consensuada de conflictos.

Una oportunidad para el futuro del notariado

La mediación constituye una extensión natural de la función preventiva que históricamente ha caracterizado al notariado. Si la intervención notarial contribuye a evitar conflictos mediante una adecuada configuración jurídica de los actos y contratos, la mediación ofrece una herramienta adicional para gestionar aquellos desacuerdos que inevitablemente pueden surgir con el paso del tiempo.

La experiencia desarrollada en Argentina demuestra que los colegios notariales pueden desempeñar un papel relevante en este ámbito, ofreciendo a los ciudadanos espacios de diálogo eficaces, ágiles y orientados a la búsqueda de soluciones duraderas. El intercambio de experiencias entre distintos notariados permite identificar buenas prácticas y abre nuevas posibilidades para fortalecer la contribución de la institución notarial a la seguridad jurídica y a la convivencia social.