
Entre el fallecimiento de una persona y la aceptación de la herencia puede transcurrir un periodo durante el cual los bienes, derechos y obligaciones del causante todavía no han sido adquiridos definitivamente por sus herederos. Esta situación recibe el nombre de herencia yacente y plantea cuestiones prácticas importantes: quién puede conservar los bienes, qué ocurre con las cuentas bancarias, quién paga determinados gastos y qué sucede si hay varios llamados a heredar.
En Cataluña, el Código civil regula expresamente esta situación y permite realizar determinadas actuaciones destinadas a conservar y administrar provisionalmente el patrimonio hasta que se produzca la aceptación.
Qué significa que una herencia está yacente
La herencia se encuentra yacente mientras permanece pendiente de aceptación por las personas llamadas a suceder. Durante este periodo, los bienes del fallecido no quedan abandonados ni desaparece la necesidad de administrarlos. Puede haber viviendas que requieran mantenimiento, arrendamientos que continúen generando rentas, cuentas bancarias, deudas, impuestos o procedimientos pendientes.
La finalidad de esta figura es precisamente permitir que el patrimonio pueda conservarse mientras se determina quién acepta finalmente la herencia. La posterior aceptación produce efectos vinculados al momento de la apertura de la sucesión, pero mientras esta no se ha producido deben respetarse las limitaciones propias de la situación de herencia yacente.
Qué pueden hacer los llamados a heredar
Las personas llamadas a la herencia pueden realizar determinados actos de conservación, defensa y administración ordinaria. Por ejemplo, puede ser necesario adoptar medidas para evitar el deterioro de un inmueble, conservar documentación, defender judicialmente determinados derechos o realizar actuaciones indispensables para mantener el patrimonio.
Estos actos no implican necesariamente que la herencia haya sido aceptada. Esta cuestión es importante porque una persona puede necesitar proteger un bien hereditario y, al mismo tiempo, querer conocer previamente las deudas existentes antes de decidir si acepta. Sin embargo, debe evitarse realizar actuaciones que, por su naturaleza, puedan interpretarse como propias de quien ya actúa definitivamente como heredero.
Qué ocurre cuando hay varios posibles herederos
En muchas sucesiones existen varios llamados. Cada uno puede tener una posición diferente: uno puede querer aceptar inmediatamente, otro puede estar estudiando la situación patrimonial y otro puede plantearse la renuncia. El Derecho catalán permite que cada llamado realice individualmente determinados actos necesarios de conservación y defensa.
Para actuaciones de administración ordinaria deben tenerse en cuenta las reglas aplicables cuando existen varios interesados. La situación cambia cuando uno de los llamados acepta. A partir de ese momento deja de existir la herencia yacente en los términos iniciales y la administración del patrimonio pasa a articularse conforme a la situación sucesoria resultante.
Quién administra los bienes mientras nadie acepta
Puede ocurrir que el testamento haya designado un albacea u otra persona con facultades suficientes para administrar la herencia. En estos casos, deberá analizarse el alcance de las funciones que le fueron atribuidas. Cuando no existe ninguna persona designada y la situación requiere una administración efectiva, puede ser necesario solicitar el nombramiento de un administrador conforme a los mecanismos previstos legalmente.
Este supuesto puede tener especial relevancia cuando existen empresas, inmuebles alquilados, negocios en funcionamiento o activos que no pueden permanecer varios meses sin gestión. El objetivo es evitar que la falta de aceptación provoque una pérdida de valor del patrimonio.
Qué ocurre con los gastos y deudas
La existencia de una herencia yacente no paraliza todas las obligaciones del fallecido. Pueden continuar existiendo gastos de conservación, tributos, cuotas, seguros, préstamos u otras obligaciones que deban ser atendidas. También pueden surgir gastos directamente relacionados con la protección de los bienes hereditarios.
Antes de efectuar pagos o disponer de activos es importante analizar la naturaleza de cada actuación y determinar quién está legitimado para realizarla. En herencias con un volumen importante de deuda, esta fase puede ser especialmente relevante para decidir posteriormente si conviene aceptar y en qué condiciones.
Herencia yacente y cuentas bancarias
La existencia de dinero en cuentas del fallecido suele generar dudas. El hecho de que haya saldo no significa que cualquier familiar pueda disponer libremente de él. Las entidades financieras exigirán normalmente acreditar la situación sucesoria antes de permitir operaciones que excedan de las actuaciones legalmente admisibles.
Mientras la herencia permanece pendiente de aceptación debe distinguirse entre los actos necesarios para conservar o administrar el patrimonio y aquellos que implican una verdadera disposición. Esta diferencia es particularmente importante para evitar que determinadas actuaciones sean interpretadas como aceptación tácita.
Cuándo termina la herencia yacente
La situación termina cuando la herencia es aceptada en los términos previstos por la ley. Cuando existen varios llamados, la aceptación de uno de ellos modifica la situación jurídica del patrimonio y la administración debe adaptarse a la nueva realidad sucesoria.
Posteriormente podrán realizarse las operaciones necesarias de inventario, partición y adjudicación. Por ello, la herencia yacente debe entenderse como una fase transitoria y no como una situación pensada para mantenerse indefinidamente.
Herencia yacente ante notario en Barcelona
Cuando una herencia permanece pendiente de aceptación conviene analizar qué actuaciones pueden realizarse sin comprometer la decisión futura de los llamados. La Notaría Bosch Barcelona puede revisar el testamento, identificar a las personas llamadas a suceder y orientar sobre las actuaciones necesarias para conservar el patrimonio hasta que se adopte una decisión definitiva.
Este análisis resulta especialmente importante cuando existen deudas, varios posibles herederos, bienes que necesitan administración o dudas sobre las consecuencias de aceptar la herencia.

Equipo de profesionales de la Notaría Bosch de Barcelona.

Deja tu comentario