
La visa nómada digital permite a determinados profesionales extranjeros residir en España mientras desarrollan a distancia una actividad laboral o profesional vinculada principalmente con empresas o clientes situados fuera del país. Su tramitación puede implicar diferentes cuestiones administrativas y documentales, algunas de ellas relacionadas con el Derecho Civil y con la necesidad de acreditar de manera suficiente determinadas circunstancias personales y económicas. Para quienes trabajan como autónomos, freelance o profesionales independientes, uno de los aspectos que puede plantear mayores dificultades es demostrar que disponen de recursos económicos suficientes y que los ingresos declarados proceden efectivamente de la actividad profesional indicada en el expediente
En este contexto, el acta notarial de manifestaciones sobre ingresos puede utilizarse como instrumento documental adicional para dejar constancia, en una fecha determinada, de las manifestaciones del interesado y de la documentación económica que presenta para respaldarlas.
Qué es la visa nómada digital en España
La visa nómada digital forma parte del régimen español destinado a los teletrabajadores de carácter internacional. Su finalidad es permitir que determinados ciudadanos de terceros Estados puedan residir legalmente en España mientras trabajan a distancia utilizando medios informáticos, telemáticos y de telecomunicación.
La figura está especialmente pensada para profesionales cuya actividad puede desarrollarse sin presencia física continuada en las instalaciones de la empresa o de sus clientes. Esto incluye tanto determinadas relaciones laborales con empresas extranjeras como actividades profesionales desarrolladas por autónomos y freelance, siempre dentro de los requisitos establecidos para esta modalidad de movilidad internacional.
Para obtener y conservar la autorización no basta con acreditar únicamente la existencia formal de un contrato. La realidad de la actividad profesional y la disponibilidad de medios económicos suficientes constituyen aspectos relevantes del expediente. Por ello, contratos, facturas y movimientos bancarios adquieren una importancia considerable para determinados solicitantes.
Esta cuestión resulta especialmente significativa para los trabajadores por cuenta propia. Mientras que una relación laboral puede quedar respaldada mediante documentación salarial relativamente homogénea, un profesional independiente puede recibir cantidades diferentes cada mes, trabajar con uno o varios clientes y cobrar las facturas en fechas distintas de aquellas en las que fueron emitidas.
Por qué es importante acreditar correctamente los ingresos
La disponibilidad de recursos económicos suficientes constituye uno de los requisitos que debe acreditar quien solicita una visa nómada digital. No se trata únicamente de declarar que se dispone de determinados ingresos, sino de aportar documentación capaz de demostrar razonablemente su existencia y procedencia.
En el caso de los profesionales independientes, resulta especialmente importante que exista coherencia entre la actividad declarada y los documentos económicos aportados. Si una persona manifiesta trabajar a distancia para una empresa extranjera, el contrato profesional, las facturas emitidas y los cobros recibidos deberían permitir reconstruir con claridad esa relación económica.
Las discrepancias pueden generar dificultades. Un contrato que establece una remuneración determinada mientras las facturas reflejan cantidades diferentes, ingresos bancarios que no pueden relacionarse fácilmente con las facturas presentadas o documentos con fechas incompatibles entre sí pueden dificultar la valoración global del expediente.
Por ello, la acreditación económica debería contemplarse como un conjunto documental coherente y no como una acumulación de documentos independientes. Contrato, facturación y movimientos bancarios forman distintas partes de una misma realidad profesional y deberían respaldarse mutuamente.
Qué documentación puede demostrar los ingresos de un nómada digital
Uno de los principales documentos es el contrato mercantil o de prestación de servicios que vincula al profesional con una empresa o cliente extranjero. Este documento permite acreditar la existencia de una relación profesional y conocer sus principales características, incluyendo las funciones desarrolladas, la duración y las condiciones económicas acordadas.
Las facturas emitidas aportan una segunda dimensión. Permiten demostrar que la relación contractual no se limita a una previsión teórica, sino que está generando una actividad económica efectiva. La continuidad de la facturación durante los meses anteriores puede ser especialmente relevante para acreditar la estabilidad de la relación profesional.
La tercera pieza fundamental es la documentación bancaria. Un certificado bancario o los documentos adecuados que permitan identificar los cobros pueden demostrar que las cantidades facturadas han sido efectivamente satisfechas. De esta manera puede establecerse una relación entre contrato, factura y cobro.
La solidez de la acreditación aumenta cuando estos tres elementos resultan coherentes entre sí. Una factura debería poder relacionarse con una prestación profesional derivada del contrato y, posteriormente, con el ingreso correspondiente. Cuanto más sencilla sea esta trazabilidad, más clara resultará la realidad económica que pretende acreditarse.
La coherencia entre contratos, facturas e ingresos bancarios
Para un autónomo o freelance que solicita o mantiene una visa nómada digital, no siempre resulta suficiente aportar varias facturas y un extracto bancario. Es importante que la documentación permita comprender de dónde procede cada ingreso y cuál es la actividad profesional que lo ha generado.
Las facturas deberían presentar una numeración y cronología coherentes, identificar adecuadamente al cliente y describir suficientemente los servicios prestados. También deberían guardar relación con las condiciones establecidas en el contrato profesional presentado como fundamento de la actividad.
Los movimientos bancarios, a su vez, deberían permitir identificar los cobros correspondientes. En la práctica pueden existir diferencias entre la fecha de emisión de una factura y la fecha en la que se produce su pago, algo completamente habitual en una actividad empresarial. Lo relevante es que esa diferencia pueda explicarse documentalmente y no genere contradicciones.
Cuando existen distintas divisas, varios clientes o sistemas de pago internacionales, la documentación puede ser más compleja. En estas circunstancias resulta todavía más conveniente ordenar previamente los justificantes para que la relación entre actividad, facturación y cobro pueda comprenderse sin dificultad.
Qué es un acta notarial de ingresos
La denominada acta notarial de ingresos utilizada en este ámbito se articula habitualmente mediante un acta de manifestaciones. A través de ella, la persona interesada comparece y realiza determinadas declaraciones relacionadas con su actividad profesional, sus ingresos y el origen de estos, aportando la documentación que desea incorporar o dejar relacionada con sus manifestaciones.
Debe entenderse correctamente el alcance de este instrumento. El acta no convierte automáticamente en verdadero todo aquello que manifiesta el compareciente ni supone por sí sola una certificación de que los ingresos cumplen los requisitos exigidos para obtener una autorización administrativa.
Lo que permite es dejar constancia documental de que, en una fecha determinada, una persona ha realizado determinadas manifestaciones y ha presentado ciertos documentos para respaldarlas. Esta fecha cierta y la formalización conjunta de la documentación pueden resultar útiles para ordenar y reforzar documentalmente el expediente.
Por ello, el acta debe contemplarse como un elemento adicional dentro de la acreditación económica y no como un sustituto de los contratos, las facturas o la documentación bancaria. La consistencia del expediente continuará dependiendo fundamentalmente de la realidad y coherencia de esos documentos.
Qué documentos pueden incorporarse al acta de ingresos
Para preparar un acta relacionada con los ingresos de una persona titular o solicitante de una visa nómada digital, será necesario comenzar por su identificación. Dependiendo de su situación, podrá utilizarse el pasaporte y la documentación española de extranjero de la que disponga.
Junto con la identificación deberá aportarse la documentación que permita explicar el origen profesional de los ingresos. El contrato mercantil o de prestación de servicios puede servir para acreditar cuál es la relación existente con la empresa extranjera y bajo qué condiciones se desarrolla la actividad a distancia.
También pueden aportarse las facturas correspondientes al periodo que se pretende acreditar. La documentación de los últimos meses permite ofrecer una visión continuada de la actividad, en lugar de limitar la acreditación a un único ingreso aislado. La fuente tomada como referencia señala como práctica habitual la documentación correspondiente a los cuatro meses anteriores.
Finalmente, deberá aportarse la documentación bancaria que permita acreditar los cobros. La finalidad consiste en conseguir que contrato, facturas e ingresos puedan examinarse conjuntamente y proporcionen una imagen comprensible de la actividad económica del teletrabajador internacional.
El acta no sustituye la decisión de la Administración
Es importante diferenciar el valor documental de un acta notarial de la decisión administrativa sobre una solicitud de residencia. La autorización de la visa nómada digital corresponde a la Administración competente, que examina el conjunto del expediente y determina si el interesado cumple los requisitos establecidos por la normativa.
La existencia de un acta de manifestaciones no garantiza, por tanto, la concesión de una solicitud ni una futura renovación. Tampoco subsana automáticamente una insuficiencia económica o una contradicción existente entre los documentos aportados.
Su utilidad se encuentra en otro plano. Permite reunir determinadas manifestaciones y documentación bajo un instrumento público, dejando constancia de su presentación en una fecha concreta. Esto puede facilitar la organización probatoria de una situación económica determinada.
El interesado deberá continuar cumpliendo todos los requisitos de su autorización. El acta constituye una herramienta documental y debe integrarse en un expediente que sea correcto en su conjunto.
Por qué los autónomos y freelance requieren especial atención
La acreditación de ingresos puede resultar más compleja para un profesional independiente que para un trabajador que percibe una nómina mensual fija. Un autónomo puede facturar cantidades diferentes, recibir pagos con retraso o desarrollar simultáneamente proyectos para distintos clientes.
También puede ocurrir que la facturación se produzca en una moneda extranjera mientras la cuenta bancaria refleje la conversión a euros. Las comisiones bancarias y las fluctuaciones del tipo de cambio pueden provocar que la cantidad finalmente ingresada no coincida exactamente con el importe nominal reflejado en la factura.
Estas circunstancias no significan necesariamente que exista una irregularidad, pero hacen especialmente importante que la documentación resulte comprensible. El expediente debería permitir identificar por qué aparecen determinadas diferencias y relacionar cada cobro con la correspondiente actividad profesional.
El acta puede resultar útil para estructurar esta información y dejar constancia de las explicaciones proporcionadas por el interesado junto con los documentos que presenta. Cuanto más compleja sea la estructura profesional, mayor importancia tendrá preparar ordenadamente la acreditación.
Mantener la acreditación económica durante la residencia
La documentación económica no debería considerarse únicamente un requisito que debe prepararse al presentar la primera solicitud. La continuidad de la actividad y el mantenimiento de las condiciones que justificaron la autorización pueden adquirir relevancia posteriormente.
Durante la vigencia de una autorización pueden producirse actuaciones administrativas destinadas a comprobar que siguen cumpliéndose las condiciones exigidas. También será necesario volver a acreditar determinados requisitos cuando llegue el momento de solicitar la renovación correspondiente.
Otra situación en la que la capacidad económica puede adquirir importancia aparece cuando el titular pretende incorporar familiares a su proyecto de residencia en España. La incorporación de miembros de la familia puede modificar las exigencias económicas que deben acreditarse.
Por esta razón, resulta recomendable conservar de manera organizada los contratos, las facturas, los justificantes bancarios y demás documentación relacionada con la actividad profesional durante toda la estancia. Reconstruir varios años después una relación económica que no se documentó adecuadamente puede resultar considerablemente más difícil.
Qué situaciones pueden generar problemas en una revisión
Uno de los problemas más evidentes aparece cuando los ingresos acreditados inicialmente dejan de existir o disminuyen de manera significativa. La pérdida de un cliente principal o la finalización de un contrato puede alterar las condiciones económicas sobre las que se sustentaba la autorización.
También pueden surgir dificultades cuando la documentación presentada no refleja una actividad profesional real y continuada. La existencia formal de un contrato tiene un valor limitado si no va acompañada de facturación, prestación efectiva de servicios y cobros que permitan demostrar que la relación profesional se está desarrollando.
La situación en materia de Seguridad Social también puede resultar relevante en función de cómo se articule la actividad y de las reglas aplicables al trabajador. La visa nómada digital combina cuestiones migratorias, profesionales, fiscales y de protección social que no deberían analizarse de forma completamente aislada.
Por este motivo, mantener una documentación ordenada desde el inicio permite responder con mayor facilidad ante futuras comprobaciones. La trazabilidad económica debería formar parte de la gestión ordinaria del profesional y no prepararse únicamente cuando aparece un requerimiento.
El acta como fotografía documental de una situación económica
Una forma sencilla de comprender la utilidad del acta consiste en considerarla una fotografía documental tomada en un momento determinado. El interesado manifiesta cuál es su actividad, explica de dónde proceden sus ingresos y aporta la documentación con la que pretende respaldar esas declaraciones.
El instrumento deja constancia de esas manifestaciones y de los documentos aportados en la fecha de su otorgamiento. Esto puede ser especialmente útil cuando posteriormente sea necesario demostrar qué documentación existía y fue presentada en un momento concreto.
Sin embargo, esa fotografía no demuestra lo que sucederá después. Un acta otorgada en septiembre no acredita por sí misma que el profesional continuará percibiendo los mismos ingresos durante los meses siguientes.
Por ello, cuando se pretende acreditar continuidad económica, puede resultar necesario mantener actualizada la documentación profesional. El acta debe entenderse dentro de una estrategia de conservación ordenada de pruebas y no como una solución permanente para cualquier futura comprobación.
Cómo preparar correctamente la documentación antes del acta
Antes de formalizar un acta de ingresos conviene revisar que los documentos sean legibles, completos y coherentes. El contrato debería identificar claramente a las partes y describir la relación profesional. Las facturas deberían corresponder efectivamente a los servicios realizados y los documentos bancarios deberían permitir relacionar los ingresos con esas facturas.
Cuando la documentación procede del extranjero también puede ser necesario valorar el idioma en el que se encuentra redactada. Dependiendo de la finalidad y de las circunstancias concretas, puede resultar conveniente aportar traducciones que permitan comprender adecuadamente su contenido.
La organización cronológica facilita considerablemente la lectura. Ordenar contrato, facturas e ingresos por meses permite seguir la evolución de la actividad y detectar anticipadamente posibles diferencias que necesiten una explicación.
Esta preparación también ayuda al propio interesado. Antes de utilizar los documentos en un procedimiento administrativo puede comprobar si dispone de una trazabilidad suficiente de su actividad y corregir problemas puramente documentales que podrían dificultar posteriormente la comprensión del expediente.
Visa nómada digital y establecimiento en Barcelona
Barcelona se ha convertido en un destino habitual para profesionales internacionales que desarrollan su actividad de manera remota. Para estas personas, instalarse en la ciudad implica gestionar no solo su autorización de residencia, sino también diferentes cuestiones documentales que pueden aparecer durante su vida en España.
Entre estas actuaciones pueden encontrarse poderes, actas de manifestaciones, compraventas inmobiliarias, documentos societarios o determinados instrumentos relacionados con su situación familiar y patrimonial. La existencia de documentación procedente de varios países puede añadir además cuestiones de traducción, apostilla o legalización.
La Notaría Bosch en Barcelona, puede intervenir en la formalización de actas de manifestaciones y otros documentos notariales que puedan necesitar profesionales extranjeros establecidos en España, siempre dentro del alcance propio de cada instrumento.
En el caso concreto de la acreditación económica relacionada con la visa nómada digital, resulta fundamental comprender que la función del acta consiste en documentar las manifestaciones y los justificantes presentados. La decisión sobre la suficiencia de los recursos y el cumplimiento de los requisitos de residencia corresponde en todo caso a la Administración competente.
Consideraciones finales sobre la Visa nómada digital
La visa nómada digital ofrece a determinados profesionales extranjeros la posibilidad de establecerse en España mientras continúan desarrollando a distancia su actividad para empresas o clientes internacionales. Para autónomos y freelance, acreditar adecuadamente los ingresos constituye uno de los elementos que requieren una preparación documental especialmente cuidadosa.
Contrato profesional, facturas y justificantes bancarios deberían ofrecer una imagen coherente de la actividad económica. No basta con que cada documento exista de forma independiente: resulta importante que puedan relacionarse entre sí y que permitan comprobar razonablemente el origen y percepción de los ingresos.
El acta notarial de manifestaciones puede añadir una capa documental a esa acreditación al dejar constancia, en una fecha determinada, de las declaraciones realizadas por el interesado y de los documentos aportados. Su función no consiste en garantizar la autorización administrativa ni en certificar automáticamente la suficiencia de los ingresos.

Equipo de profesionales de la Notaría Bosch de Barcelona.

Deja tu comentario